Los gigantes nacidos en 1917 no fueron los primeros que tuvo Vitoria. Así lo certifican distintos documentos publicados en el siglo XVII y XVIII. Porque en esos años hay documentos que mencionan de pasada la existencia de los gigantes. Grupos de Gigantes que salían en fechas como el Corpus Christi, una fiesta grande católica y que en Vitoria-Gasteiz se celebraba con honores hasta bien entrado el siglo XX. también salían en San Prudencio… y siguieron haciéndolo hasta la prohibición de 1780.
De nuevo recurrimos al libro Vitorianos de Cartón, de José Mari Sedano. Este periodista vitoriano investigó sobre ello, llegando a varios documentos que hablaban de gigantes anteriores a los que conocemos. En 1747 un texto recordaba una norma previa de 1643, que hablaba de que había que pagar a la persona encargada de cuidar a los gigantes y a quienes los portaban. Es decir, que los porteadores ya entonces eran personas contratadas.
También el historiador Joaquín José Landazuri mencionaba en uno de sus libros que la procesión del Corpus Christi de Vitoria-Gasteiz estaba precedida por 8 figurantes y 2 enanos de estructura particular. No hace, sin embargo, más menciones.
Prohibición de 1780
El rey Carlos III prohibió tanto los gigantes como otros elementos no católicos en las procesiones del Corpus Christi. Lo hizo en una real Cédula 1780. Y es que hasta entonces los gigantes y cabezudos estaban asociados al Corpus Christi en todo el Reino de Carlos III.
Se dice que estos personajes iban delante de la comitiva para entretener a los niños y evitar los alborotos. Pero en 1780 esta cédula, al amparo de la fe católica, prohibió estos elementos en las procesiones, y durante décadas quedaron en el ostracismo. A Vitoria-Gasteiz no volvieron al parecer hasta 1917, aunque sí hubo a finales del siglo XIX y principios del XX visitas de comparsas como la de Pamplona.
La Tarasca
Por cierto, aquellos documentos también mencionaban la existencia de La Tarasca en el siglo XVII en Vitoria. Un documento fechado en 1643 hablaba de ella. La Tarasca es un personaje muy popular en muchas ciudades de España y Francia. En Toledo, por ejemplo, La Tarasca es un dragón muy popular que desfila en su fiesta grande del Corpus Christi. También en Sevilla, Granada o valencia aún existe la Tarasca.

La Tarasca es una figura monstruosa con apariencia de dragón, a menudo descrita con seis patas cortas, un caparazón de tortuga, una cola de escorpión y una cabeza similar a la de un león. en algunos casos va sobre el monstruo una figura femenina.
Mientras no se invente la máquina del tiempo, parece difícil que podamos saber cómo eran aquellos gigantes de Vitoria de siglos atrás.


