Autor
Peso y altura
Año de creación
Año de renovación
Ñam, ñam, ñam… así me paso las horas cada vez que me sacan de paseo. Abro y cierro la boca mientras volteo los ojos de placer. Soy Gargantua y nací en 1923, un 6 de enero, y he tragado a decenas de miles de txikis y no tan txikis de Vitoria-Gasteiz. Fui un regalo de Reyes, y me estrené con una Vitoria completamente nevada. Para los que sois de fuera, os contaré que soy un grandullón que viaja siempre sentado en un remolque y con la boca abierta. Por ahí entran mis ricos niños y niñas, que se adentran en mi boca y tras pasar por el estómago, los expulso por detrás.
En 1923 costé 4.915 pesetas. Mi fabricante fue la famosa Casa Basterra de Bilbao, y me hicieron idéntico al Gargantúa (o Tragantúa) de Gernika. Porque Vitoria no quería algo distinto, quería que fuese exactamente igual a los gargantúas que había en Gernika y Bilbao.
Por cierto, antes de nacer yo, hubo polémica en Vitoria, porque un médico había dicho en Bilbao que mi compañero del Botxo era «una diversión perjudicial para los niños»… ¡Tonterías! Más bien algún niño sería perjudicial para nuestro estómago.
Durante décadas unos bueyes tiraban de mí de un lado a otro. Con el tiempo, les sustituyeron por un tractor, y ya en el Siglo XXI vivo día y noche subido a una camioneta.
También he viajado: sustituí al Gargantúa bilbaino en su primera Aste Nagusia. Y aquí, en Vitoria-Gasteiz, también fui protagonista en 1956 en la Comida del Gargantúa, un intento previo de Tamborrada. Por cierto, ese día los de las sociedades gastronómicas me dieron a probar el puro… ¡puagg! Yo solo quiero comer niños.
Tengo muchos compañeros repartidos por toda la península… incluso en Argentina. Te espero este año en fiestas de los barrios y en La Blanca.



